El primer impacto visual de un auto que nadie esperaba. Compacto, moderno, juvenil. Un lanzamiento construido con criterio, poco presupuesto y mucho ingenio.
JAC es una marca china. En Ecuador eso todavía genera cierta resistencia. Pero el E-30X no es un auto cualquiera: compacto, moderno, con un diseño que sorprende y una propuesta de valor diferente a todo lo que existe en su segmento.
El reto no era solo presentar un producto. Era cambiar la percepción de una categoría entera en un mercado que aún asocia lo eléctrico con lo aburrido y lo chino con lo genérico.
Poco presupuesto. Poco tiempo para filmar. Material enviado por la fabricante desde China. Ese era el punto de partida real de este proyecto.
La decisión fue clara: en lugar de lamentarse por lo que no había, aprovechar al máximo lo que existía. Material de archivo del fabricante, creatividad en la edición, y un insight que lo ordenaba todo.
El resultado fue una pieza que no parece hecha con limitaciones. Parece hecha con intención.
Un juego de palabras que funciona en dos niveles: la corriente eléctrica que lo mueve y lo poco convencional de un auto que rompe con todo lo esperado de su categoría. Simple, preciso, memorable.