Cuando todos esperaban un spot, creamos una canción desde cero. Una coautoría entre artistas y Director Creativo. Una campaña de Naciones Unidas que habla como habla la calle.
La campaña "Ese Tipo No" es una iniciativa de prevención y sensibilización contra la violencia de género, impulsada en Ecuador por las Naciones Unidas, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Unión Europea a través de la Iniciativa Spotlight.
El brief llegó con un objetivo claro: llegar a las mujeres ecuatorianas, especialmente a las más jóvenes, con un mensaje que las movilice. El problema: este tipo de campañas tiende a hacer siempre lo mismo. Spots emotivos, gráficas con estadísticas, materiales que trabajan solo en la superficie del problema y que tienen muy poca llegada real.
Había muchos caminos posibles. El camino seguro era el convencional. La decisión fue tomar el camino que nadie esperaba: un videoclip musical en formato urbano, frontal y desafiante, que le diera voz a todas las mujeres que callan o que las obligan a callar.
La música urbana no fue una elección de tendencia. Fue una elección estratégica: es el lenguaje que atraviesa generaciones, que se comparte sin necesidad de pauta, que se siente antes de que el cerebro lo procese.
Una campaña de Naciones Unidas que habla como habla la calle. Sin condescendencia. Sin victimización. Con la fuerza que el tema merece.
No se buscaba una figura popular. Se buscaba una mujer que encarnara el mensaje, no que lo interpretara. Alguien cuya historia, cuya actitud y cuyo estilo fueran coherentes con lo que la campaña quería decir.
Black Mama y René Delcroix The Holy DJ no fueron contratados para interpretar una canción existente. La canción no existía. Fue creada específicamente para esta campaña en una coautoría entre los artistas y el Director Creativo. Letra, concepto musical y dirección creativa trabajados desde cero como una sola pieza.
Cuando el casting es correcto, la cámara no necesita trabajar tanto.
El videoclip fue visto y compartido por miles de personas de forma orgánica. No porque el algoritmo lo empujara. Porque la gente lo quería compartir.
Fue proyectado en cadenas de cines del Ecuador y transmitido en televisión abierta. Una pieza pensada como campaña digital que terminó ocupando los espacios del medio tradicional por mérito propio.
Las organizaciones no gubernamentales lo adoptaron como caso de ejemplo sobre cómo abordar creativamente las campañas de prevención de violencia de género. De campaña a referencia. Eso no se compra con presupuesto.